Neuromitos

Trastornos del Neurodesarrollo

Vídeos

martes, 2 de junio de 2020

EL ROL DEL ASESOR PEDAGÓGICO EN EL ACOMPAÑAMIENTO DOCENTE

                                                “…La educación debe forjar a personas que comprendan

                                        y sepan intuitivamente, en su mente, su corazón y todo su ser,

el valor irremplazable de los seres humanos y del mundo natural.

Tengo la convicción de que esa clase de educación

corporifica la lucha eterna de la civilización humana

para crear un camino certero hacia la paz…" 

(IKEDA, Daisaku: "No más asesinatos",

Tú puedes cambiar el mundo, Asahi Press, Tokio, 2002, pág. 139

 

 

Años de trabajo con docentes desde el acompañamiento en su quehacer pedagógico han venido inquietándome acerca de mi propio rol en ese acompañamiento: ¿Cuál es mi función? ¿Qué puedo aportar a la labor docente? ¿Cuál es mi intencionalidad al acercarme a un aula de clase? ¿Cómo aprovechar al máximo la posibilidad que el cargo de asesor me brinda al contar con la escucha del docente?

 

Sin dudas entrar al aula de clase trae consigo la responsabilidad de intencionar las visitas para posibilitar transformaciones y en virtud de esa responsabilidad las transformaciones propuestas no deberían estar centradas exclusivamente en el quehacer pedagógico sino que deberían apuntar finalmente a la construcción de una sociedad más equitativa, justa y democrática que brinde posibilidades puntuales de desarrollo de quienes la componen, como bien expone Cullen (1997)[1] “…Educar debe ser una acción social justa, porque equitativa y solidariamente busca socializar mediante el conocimiento legitimado públicamente…”. 

 

Necesitamos entonces formar ciudadanos capaces de afrontar las demandas que el medio les plantea con coherencia entre el juicio y la acción, ciudadanos con criterio y valores morales y espirituales que puedan construir una sociedad más humana. Por otro lado, se afirma en muchos ámbitos que la escuela está siendo rebasada por la realidad en tanto que los conocimientos allí adquiridos cada vez se relacionan menos con la vida diaria, enfrentándose  a grandes retos  como expone Fuentes (1999) [2] “…Los fenómenos de desarticulación de las generaciones jóvenes en relación con la sociedad, de la pérdida de referentes, de la violencia en diversas manifestaciones, se ven hoy como el más grande desafío de los sistemas educativos, de los aparatos culturales y de las sociedades…”.

 

Pensar en esa desarticulación en nuestra sociedad, que enfrenta el día a día arrastrando con una historia violenta y posterior a la firma de un acuerdo de Paz, hace que programas como Aulas  en Paz (donde he aprendido a ser asesora) tomen verdadera relevancia en una escuela que debe refrescarse, una educación que requiere reevaluar sus objetivos y unos ciudadanos que necesitan ser formados para asumir modelos de convivencia efectivos y sostenibles. Para ello pensar al educador y su labor implica pensarse a si mismo como guía o asesor.

 

Por los objetivos que se han trazado desde la educación y la labor de socialización que a este sector le hemos delegado debemos comprender que le solicitamos respuestas que van más allá de la sola tarea de transmitir conocimientos. El docente es un elemento vital en virtud de la responsabilidad de que todos sus alumnos logren los propósitos educativos en congruencia con las demandas éticas y sociales que el medio les demanda.

 

Formar habilidades sociales requiere necesariamente recurrir a modelos y estrategias pedagógicas centradas en el “hacer”, estrategias significativas, prácticas y que permitan que el conocimiento adquirido sea perdurable, dado que son competencias para convivir y en ese sentido construir sociedades justas para todos y mentalmente sanas. Requiere además de un docente consiente de su rol formador y en búsqueda constante de su propia coherencia en el pensar, sentir y accionar con las competencias que pretende potenciar en sus estudiantes.

 

El asesor pedagógico esta llamado al análisis de la figura del docente para realizar un acompañamiento pertinente y con intenciones claras desde las necesidades de los profesionales que orienta y para ello resulta útil la aclaración que hace Esteban (2001) al exponer que el docente se desarrolla en tres ámbitos:

 

Gestor de Información: es decir que domine los conocimientos que trasmite.

 

Guía del proceso de enseñanza y aprendizaje: pues debe saber cómo enseñar y a su vez debe saber cómo aprende cada estudiante.

 

Ser un modelo a seguir: es decir permitirse ser representante de los valores que transmite en un ambiente de aprendizaje que es necesariamente social.

 

Poder acompañar al docente en el camino, implica necesariamente conocer el estado de su desarrollo en los tres ámbitos nombrados, así como poner de antemano sobre la mesa del docente esa mirada que se ha realizado. El aprendizaje y crecimiento de ese docente no podrá darse si no hay un dialogo igualitario, una concertación de pasos a seguir y un reconocimiento compasivo y consciente de sus esfuerzos, todo esto a fin de poner al docente en el centro mismo del acto de acompañamiento que se realiza.

Es decir acompañar al docente en su proceso de auto gestión y crecimiento personal y profesional es materializar la intención de ser compañía a su proceso y no de vehículo ni mapa... el docente solo llegará a ser lo que cree, quiere y se empeña por aprender, no lo que el asesor quiere que el docente sea. Y en esto último fallamos recurrentemente todos aquellos que poseemos una labor de facilitación de aprendizajes (incluidos los mismos docentes), toda vez que planeamos anticipadamente las acciones sin tener en cuenta el deseo mismo de aprendizaje del sujeto que acompañaremos o formaremos.

En todo caso, la sola conciencia sobre la trampa que el ego nos pone al querer moldear a un educando-aprendiz según la imagen que creemos que debe tener, es ya un paso hacía la utopía del aprendizaje como acto liberador.



[1] CULLEN, C. A. Crítica de las razones de educar: temas de filosofía de la educación. Argentina: Paidós, 1997.

[2] FUENTES MOLINAR, O. “¿Es posible enseñar valores?”, en Voces de la Educación. Educación y Ética: un debate actual. Xalapa, Veracruz, año I, número 1, enero-junio 2000.


sábado, 30 de mayo de 2020

Afrontando el acompañamiento de la Escolaridad en Casa

Aquí les dejo el vídeo del webinar que realizamos con apoyo de la Oficina de Orientación y Trabajo Social de la Congregación Mita.

Abordamos en éste espacio varias estrategias para enfrentarnos al desafío de acompañar a nuestros hijos en la continuidad de sus estudios desde el hogar.

La sesión formativa inicia a los 5 minutos del curso del vídeo así que apenas inicie no duden en adelantarlo.

Espero sea útil.


miércoles, 27 de mayo de 2020

Mito 6: Espectro Autista


Estrés docente en tiempos de pandemia

Todo el que recuerda su propia educación, recuerda a sus maestros, no los métodos o técnicas. El maestro es el corazón del sistema educativo

(Sidney Hook)

 

                                 

La OMS lleva ya varias décadas estudiando, entre muchas otras cosas, el tema de la calidad de vida en el trabajo y cómo esto afecta la productividad e impacta la economía, poniendo en evidencia que el estrés laboral es un problema de salud pública (WHO,2002).

 

Dentro de los grupos con mayor nivel de riesgo están los maestros, y esto no es realmente una sorpresa, lo que sorprende es que padezcan niveles de estrés incluso más altos que las de profesiones de riesgo como la policía, el personal de seguridad y emergencias y hasta los mineros, motivo por el cual ya existe un número importante de maestros diagnosticados con Síndrome de Burnout o de “estar quemado” por el trabajo.

 

El estrés laboral supone un estado mental negativo y persistente que causa agotamiento emocional, sentimientos de incompetencia, poca motivación y en general sintomatología física y psicológica y las fuentes de estrés laboral dentro del contexto educativo son múltiples si contamos el exceso de demandas y exigencias académicas, administrativas y hasta emocionales.

 

Con respecto a las consecuencias negativas para la salud de los docentes específicamente, hay estudios como el de Moriana y Herruzo (2004) que destacan presencia de síntomas como insomnio, cansancio, problemas gastrointestinales, enfermedades coronarías, padecimientos musculares, aumento de enfermedades respiratorias, alteraciones de la voz, vulnerabilidad a enfermedades infeccionas, ansiedad, depresión, estrés y en muchos, como efecto secundario a los tratamientos médicos, abuso de fármacos tranquilizantes o estimulantes y consumo excesivo de café y tabaco.

 

Teniendo en cuenta estos pocos datos que les he compartido, podemos imaginar cómo se están sintiendo los maestros que han tenido que asumir de manera abrupta el ejercicio de la enseñanza en una modalidad virtual que:

 

1.       Muchos desconocen: un porcentaje importante de docentes no manejan herramientas TIC, otro porcentaje importante lo hace de manera básica y solo un grupo pequeño estudió y se especializó en educación mediada por TIC porque era afín al tema.

2.       Les ha implicado cambios estratégicos y metodológicos: haciéndoles reestructuras sus planes de aula, priorizando contenidos y volviendo a planear clases para un ambiente, que reiteramos, desconocen en muchas ocasiones.

3.       Ha comprometido su intimidad: Teniendo que convertir sus hogares en aulas de clase y compartir así la forma como viven fuera de la escuela.

 

Y si bien entendemos que nadie esperaba una pandemia, ni estaba preparado para ello, si hay que reconocer que los maestros una vez más han asumido valerosamente los cambios, protegiendo a sus estudiantes, brindando el mejor acompañamiento posible desde su conocimiento pedagógico y sorteando las decisiones que los gobiernos locales han tomado para salvaguardar la vida de los más vulnerables.

 

Atendiendo a la necesidad de los maestros con respecto al estrés laboral, es que hemos venido trabajando junto a un equipo de asesores en varias sesiones formativas on line (webinar) que estarán completamente gratis y a su disposición, donde podremos ejercitar varias técnicas de reducción del estrés. Entretanto creo importante que tomen nota de algunas ideas que podrían servirles para aplicar en su cotidianidad y evitar que los niveles de estrés se disparen llegando al punto de enfermarlos.

 

 

CUIDATE MAESTRO!!!

 

1. Haz un horario de actividades y esfuérzate por cumplirlo de manera que no te excedas, siempre habrá trabajo por hacer.

2. Permite que tu familia, colaboradores y padres de familia a cargo, conozcan el horario en el que estás disponible en tu labor docente, evitando estar 24/7 contestando dudas o elaborando asignaciones académicas y administrativas.

3. Aliméntate sanamente

4. Toma tiempo para cualquier actividad física

5. Invierte tiempo en aprender a identificar y gestionar tus emociones

6. Busca alternativas de ejercicios o técnicas de relajación que te gustaría practicar y anímate a empezar a usarlas.

7. Descansa. Recuerda que para mantenernos lucidos, lo recomendado es dormir entre 7 y 9 horas continuas.

8. Haz pausas en la jornada laboral

9. No sacrifiques el tiempo en familia

 

Recuerda que si estas saludable, en equilibrio y feliz con lo que haces, serás más productivo y creativo para resolver los contratiempos propios de tu labor.

herramientas para el manejo del estrés docente en tiempos de covid

Desde Aulas en Paz estamos trabajando por el bienestar docente y la promoción de la convivencia pacífica. Aquí el video del webinar del juev...